Abigeato y otros delitos asociados continúan presentes pese a esfuerzos de productores y autoridad
Hace algunos años, el robo de animales y otros delitos relacionados presentaba una marcada estacionalidad, pero hoy en día esta acción delictual se hace presente durante todo el año. Es por ello que gremios, organizaciones civiles, legisladores y el Gobierno aúnan esfuerzos para combatir este flagelo y disminuir la sensación de inseguridad que hoy prevalece en el mundo rural.
El abigeato ha golpeado con fuerza a productores tanto grandes como pequeños, significando no solo pérdidas en materia económica, sino que además representa un riesgo sanitario importante para la población y aumenta el clima de inseguridad en el campo chileno, ya que además ocurren una serie de otros delitos asociados a esta práctica.
Uno de estos productores afectados es Augusto Willer, quien posee una unidad lechera en sector Pelleco, cercano a Osorno. Para Willer, este delito se ha convertido en más que un dolor de cabeza, ya que ha sufrido 22 robos de animales en los últimos 18 meses.
“Tal como muchos agricultores, al principio no realizaba denuncias ya que consideraba que no se llegaba a ningún resultado y más que nada era una pérdida de tiempo. Tras encontrar faenadas a tres vacas con ocho meses de preñez, decidí denunciar para dar a conocer esta situación”, dice el productor, aunque confirma que el sistema y la investigación de este tipo de delitos continua lenta y sin muchos avances.
Justamente la falta de denuncias hace que no se tenga certeza real de la magnitud de este delito, pese a que el llamado de la autoridad es justamente realizar este trámite. Para el presidente del Consejo Ovino Regional de Los Lagos, Felix Cancino, las denuncias por este tipo de delitos son acotadas, principalmente por la lentitud del proceso investigativo y el poco éxito que se obtiene.
“El abigeato ocurre durante todo el año, no solo para estas fechas, por lo que hacemos un llamado a las autoridades a estar presentes en toda época, además de reiterar la necesidad de hacer las denuncias respectivas, lo cual dará mayor visibilidad de esta situación y permitirá focalizar recursos y mayor despliegue al conocer con precisión los sectores más afectados”, dice el dirigente.
Prevención y trabajo conjunto
Un verdadero ejemplo a seguir en materia de combate y prevención del delito de abigeato es lo que viene realizando la Junta de Vigilancia de la comuna de Puyehue, la cual fue fundada en 2017 y cuenta con 35 productores y agricultores de dicho territorio, cuya labor es precisamente realizar patrullajes junto a Carabineros y dar aviso de cualquier situación anómala que ocurra en los predios de sus asociados.
Dicha entidad, presidida por Marcelo Santibáñez, se maneja con recursos propios y a la fecha han obtenido resultados más que positivos. “Antes de la conformación de esta Junta, la comuna promediaba 50 casos conocidos de robo de animales al año, mientras que actualmente tenemos 8 casos registrados, todos los cuales tienen sus respectivas denuncias. Gracias al aporte mensual de nuestros asociados, hemos puesto cámaras de seguridad en algunos cruces estratégicos y realizamos patrullajes día y noche junto a Carabineros, a quienes debemos dar aviso de toda situación extraña, ya que nosotros no tenemos las herramientas ni facultades para actuar más allá”, dice Santibáñez.
Quienes también han venido desarrollando iniciativas para el combate del abigeato y otras incivilidades en el mundo rural es la ONG Campo Seguro, entidad conformada por Saval y Aproval de la región de Los Ríos, Aproleche Osorno, Sago y Agrollanquihue.
Recientemente, esta organización nombró como su Gerente al ex oficial de Carabineros Gustavo Harcha, quien enfatiza en que este tipo de delitos ha tenido una serie de variantes en diversos aspectos, como lo es el modus operandi, georreferenciación, logística y otros detalles, además de indicar que las denuncias no siempre indican el daño y patrimonio que en total resultó afectado.
Harcha comenta además que se ha estado trabajando con las policías, Juntas de vigilancia, productores y gremios para dar a conocer medidas preventivas, teniendo una buena respuesta gracias a la voluntad de cada una de las partes. “Hemos podido ver que hay un esfuerzo por parte de los agricultores para mejorar cercos, iluminación, evitar tener animales en predios a orilla de camino, y otras medidas que dificultan la consumación de este delito, además de mejorar la comunicación con las autoridades correspondientes”, señala el gerente de Campo Seguro.
Si bien los esfuerzos se centran en el abigeato, Harcha sostiene que a este delito se han sumado otras afectaciones, como robo en lugar no habitado, daños en cercos y estructuras, sustracción de herramientas de trabajo, robo de transformadores y cables y la utilización de armas de fuego, lo cual preocupa por el nivel de agresividad de este tipo de delincuentes.
El Vicepresidente de Aproleche Osorno, José Luis Vallarino, sostiene que el abigeato no puede seguir siendo considerado un delito menor, ya que para el productor el daño va más allá de las pérdidas materiales, añadiendo sensación de inseguridad y dejando la impresión de que estos delincuentes actúan con total impunidad.
“Es por eso que necesitamos señales más firmes del Estado, con mayor fiscalización, mejor coordinación entre Carabineros y Fiscalía, además de sanciones efectivas para todos quienes participen de estos delitos, incluyendo a quienes realizan la comercialización irregular del ganado. El mundo rural está cansado de convivir con este tipo de delitos, y producir en el campo también requiere seguridad”, dice el directivo.
Impulso legislativo
Actualmente, existen una serie de indicaciones legislativas que pretenden endurecer y fortalecer la persecución del abigeato, entre ellas la intención de sumar estos delitos a la recientemente creada Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT), impulsada por el presidente José Antonio Kast y que contempla más de 30 iniciativas en materia de seguridad.
Esta inclusión fue planteada por la bancada UDI compuesta por la presidenta de la comisión de Agricultura, Natalia Romero, el integrante de la comisión de Seguridad Ciudadana, Jaime Coloma, y los representantes de las regiones de Ñuble y Los Ríos, Cristóbal Martínez y Omar Sabat, respectivamente.
Dentro del abanico de propuestas que los legisladores pidieron dar prioridad, destaca el proyecto que endurece las sanciones por robo de ganado, y otra indicación que busca incrementar penas para quienes sustraigan productos, insumos o maquinaria agrícola. A la fecha, ambas propuestas fueron aprobadas al interior de la Cámara de Diputados actualmente se encuentran en segundo trámite constitucional en el Senado.
Al respecto, el Seremi de Agricultura de Los Lagos, Francisco Cárcamo Hernández, sostuvo que “creo que es absolutamente pertinente ingresar este delito a la ACOT. El abigeato no debe entenderse solamente como el robo de un animal., tenemos que mirar toda la cadena: quién roba, quién transporta, quién faena y quién comercializa. Cuando existe una estructura detrás, estamos frente a un fenómeno que requiere una respuesta coordinada del Estado”, dice la autoridad.
Cárcamo aclara además que las cifras de denuncias, personas afectadas y las investigaciones en curso corresponden a las policías y al Ministerio Público. “Desde Agricultura estamos aportando desde nuestra competencia, fortaleciendo la trazabilidad, la fiscalización y la coordinación para prevenir este delito. Por eso hemos fortalecido el trabajo coordinado entre Agricultura, el SAG, Carabineros, PDI, Fiscalía, la Delegación Presidencial y los municipios. Desde el SAG, la trazabilidad animal es una herramienta clave, porque permite saber de dónde viene un animal y hacia dónde se está trasladando. Y también estamos reforzando la fiscalización, especialmente en fechas donde aumenta el consumo y comercialización de carne, como ocurre durante Fiestas Patrias”, concluye.
Todos los entes involucrados coinciden en que se hace imperativo seguir emplazando a la autoridad para dar mayor velocidad a los trámites legislativos, ya que el derecho de los delincuentes no puede estar por sobre el derecho de las personas de bien. Fuente: Revista Campo Sureño.



