Agricultores alertan alza en el abigeato por alto valor del ganado
Gremios de la zona aseguran que el delito ha aumentado un 10% en el último año a nivel regional y advierten un alto grado de organización, tanto en la forma de sustraer el ganado como en la logística para trasladarlo. Detallan que la curva de este ilícito muestra una tendencia al alza desde 2020, con la mayoría de los casos concentrados en la provincia de Osorno.
Uno de los delitos que se mantiene como una preocupación permanente en esta zona del país es el abigeato, que, de acuerdo con autoridades de seguridad, registra este año un incremento del 10% en la región.
Desde el sector agrícola atribuyen este aumento al alto valor que alcanza actualmente el ganado, mientras advierten que detrás de la sustracción de animales existiría una organización con una elaborada coordinación y logística para concretar estas acciones.
Redes organizadas
El vicepresidente de Aproleche Osorno, José Luis Vallarino, señaló que el abigeato no es sólo una cifra en un informe, sino que es una realidad que afecta directamente a familias dedicadas a la actividad ganadera, con consecuencias que alcanzan a toda la cadena.
'Durante el primer semestre de 2026, las denuncias por abigeato en la Región de Los Lagos se mantuvieron en niveles similares a los registrados durante 2025. Desde la autoridad, sin embargo, se ha advertido un aumento cercano al 10%. Más allá de las diferencias entre un registro y otro, lo concreto es que este delito sigue presente, y representa una preocupación para quienes viven y trabajan en estos territorios', subrayó.
El dirigente agregó que el robo de un animal es sólo el comienzo, ya que detrás existe una cadena de traslado, faenamiento y venta informal de carne.
'Cuando eso ocurre, las consecuencias van mucho más allá del predio afectado. Se pierde trazabilidad, aumenta el riesgo sanitario para los consumidores y se genera una competencia desleal con quienes producen, transportan y comercializan cumpliendo con las exigencias establecidas. Enfrentar esta situación requiere mirar cada uno de los eslabones involucrados. Perseguir a quien sustrae el ganado es fundamental, aunque también resulta necesario identificar a quienes lo compran, trasladan, faenan o venden de manera ilegal. Mientras exista un mercado dispuesto a recibir productos de origen ilícito, seguirá existiendo un incentivo para cometer estos robos', expresó.
Luís Vallarino añadió, en este sentido, que la trazabilidad cumple un papel fundamental, dado que mantener los animales identificados y los registros al día permite conocer su origen y facilita la fiscalización.
'Más que un trámite dentro de la actividad productiva, constituye una herramienta para resguardar la producción formal y entregar mayores garantías a los consumidores', destacó.
Además, la seguridad en las zonas rurales presenta dificultades particulares, debido a que las grandes distancias entre predios, los caminos secundarios y los sectores apartados pueden hacer que una respuesta tome más tiempo, por lo que esa realidad debe considerarse al diseñar medidas de prevención y estrategias para enfrentar estos hechos.
Por lo anterior, apuntó a que existe responsabilidad en cada predio, donde, además de mantener los animales identificados, se deben reforzar las medidas de resguardo y denunciar oportunamente, advirtiendo que la solución no puede recaer únicamente en quienes producen.
'El abigeato involucra a distintos actores y requiere coordinación entre productores, autoridades, policías, organismos fiscalizadores y quienes participan en la comercialización de alimentos', dijo.
En ese sentido, Luís Vallarino sostuvo que la discusión legislativa orientada a fortalecer las herramientas para investigar y sancionar el abigeato constituye un avance necesario y el desafío está en que esos instrumentos permitan obtener resultados concretos, avanzar en las investigaciones y sancionar a quienes participan de estas redes.
'El impacto de este delito tampoco se limita a la pérdida de un animal. Detrás de cada caso hay trabajo, inversión y el esfuerzo de una familia. A esto se suma el efecto sobre un sector que genera empleo, produce alimentos y representa una parte importante de la economía de Los Lagos', resaltó.
El vicepresidente de Aproleche concluyó con que enfrentar el abigeato no pasa únicamente por recuperar el ganado robado, sino que también implica cortar las redes que permiten su traslado, faenamiento y comercialización ilegal.
'Sólo así será posible dar mayor seguridad a quienes producen, proteger a los consumidores, y resguardar un sector que es parte fundamental de la vida y el desarrollo de la región', manifestó.
Alza en la curva
De acuerdo con la información que entrega Aproleche Osorno, en base al análisis delictual del Ministerio de Seguridad Pública, las cifras de Carabineros, la Policía de Investigaciones (PDI) y el Ministerio Público, durante 2020 se registraron 311 denuncias por abigeato en la Región de Los Lagos. La evolución muestra una caída en plena pandemia, en 2021, cuando hubo un descenso a 263 casos.
Posteriormente, los registros volvieron a aumentar, con 321 casos en 2022, 342 en 2023 y 397 en 2024. En 2025, en tanto, se produjo una baja, con 329 denuncias, mientras que hasta junio de este año la cifra llega a 149.
'En general, en la región tenemos un aumento aproximado del 10% del primer semestre de 2026, versus el primer semestre de 2025', advirtió el seremi de Seguridad Pública, Francisco Muñoz.
Al llevar estos antecedentes a nivel comunal, se observa que entre enero de 2020 y junio de 2026, las comunas que acumulan más registros en la región son Puyehue, con 280; Osorno, con 218; Fresia, con 193; Río Negro, con 172, y Purranque, con 136. Cuatro pertenecen a la provincia de Osorno, con la excepción de Fresia, ubicada en la de Llanquihue.
'La explicación está estrechamente vinculada a la actividad ganadera. Osorno posee una parte importante de la masa regional y nacional; por lo tanto, también una mayor cantidad de ejemplares susceptibles de ser sustraídos. 'Las zonas con más delitos están relacionadas con la distribución de la masa ganadera, en particular porque son los animales de mayor valor', sostuvo Francisco Muñoz.
Durante el primer semestre de 2026, el escenario comunal de Los Lagos presenta algunas diferencias. Fresia encabeza los registros con 16 denuncias, seguida por Puyehue, con 14. Purranque y San Pablo anotan 13 cada una, mientras Río Negro lleva 12.
Planificación del delito
Para los agricultores de la zona, el escenario actual de la ganadería, que lleva dos años con altos precios, es un arma de doble filo, ya que esto ha sido un impulso crucial para el trabajo de los productores, pero, por otra parte, también pasa a ser una tentación para los delincuentes, quienes además muestran una elaborada organización para llevar a cabo este delito.
El presidente de la Red de la Leche y la Carne de la Región de Los Lagos, Jaime Altamirano, comentó que este es un delito que no ha sido tan relevante en la agricultura familiar campesina, sino que más bien está afectando a productores más grandes.
'En la gran agricultura pueden llevarse varios animales, porque por ejemplo, una sola vaquilla está a un precio de 1.500.000 a 1.800.000 pesos. Es un gran negocio ahora', expresó.
El dirigente explicó que no sólo se ve un robo que implica el faenamiento inmediato, como se ve comúnmente, sino que también hay delincuentes que se llevan los animales a otros lugares.
'Cuando faenan inmediatamente, son una o dos vaquillas, pero cuando son hartos animales y se los llevan, es sospechoso, el reducidor no es cualquier persona. Tienen diferentes técnicas, porque llegan y sacan el autocrotal (DIIO) y le ponen otro y ese otro no lo declaran o lo declaran como vaquilla de seis meses porque ese es el plazo que tienen para inscribir el animal y nadie verifica en el campo si realmente esa vaquilla tiene seis meses', explicó.
Por su parte, el productor lechero de Popoén, Gerardo Geisse, quien ahora se está dedicando además a la crianza, señaló que son frecuentes los avisos de robos de animales en la zona. Los agricultores se mantienen en permanente comunicación para informar sobre estos robos que los afectan.
'Hay que estar atentos ahora, porque le está saliendo muy a cuenta a los delincuentes correr el riesgo, porque les significa harta plata', manifestó.
El agricultor comentó además que el control y vigilancia son fundamentales para combatir este flagelo. En los sectores rurales donde se han instalado cámaras, el delito ha disminuido considerablemente.
'Hay cámaras instaladas en Riachuelo y eso es un problema para los ladrones. También hay que tener buenos cercos, pero no es barato, pero además estar organizados entre colegas', concluyó.
Fuente: El Austral El Diario de Osorno.



