La carne bovina busca volver a crecer
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Los tres gremios de la cadena, se unieron, al alero de la SNA, en un Comité para analizar y plantear estrategias que permitan que el rubro recupere masa ganadera y competitividad.
La iniciativa nació entre los tres gremios socios de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), dedicados al tema de la carne: Fedecarne, que agrupa a los productores; la Afech, la Asociación de Ferias Ganaderas; y Faenacar o actual ChileMeat, en donde están las plantas faenadoras y exportadoras. Hace poco más de un año, se acercaron, primero de a uno y luego unidos, a conversar con los directivos de la SNA a plantear su inquietud por la situación de la industria.
'Se acercan para conversar porque los inquietaba que la industria está en un punto de inflexión, un punto de quiebre' comenta Federico Errázuriz, gerente de políticas públicas de la SNA y encargado del Comité Ganadero Bovino, que, a partir de esa inquietud, nació al alero de la SNA.
El impulso inicial: un panorama complejo.
El planteamiento de los gremios era que el sector y el país tienen en la carne un muy buen producto y condiciones para producirlo, sin embargo desde hace años que sufre de situaciones que le han impedido aprovechar esas ventajas.
'Planteaban que la carne chilena tiene un muy alto estándar, que compite con las mejores del mundo; los productores son de alto nivel, sin embargo, la masa ganadera ha venido disminuyendo de manera preocupante y, además, las ventajas sanitarias que existían, ya no están', explica Errázuriz.
Esta última situación, especialmente en el caso de la fiebre aftosa, no se debe a una pérdida de condiciones sanitarias de Chile, sino que los países vecinos han venido mejorando también sus estándares. Aproximadamente desde los años 80 que Chile había sido declarado oficialmente como país libre de aftosa sin vacunación.
'Desde ese momento tuvimos un estándar absolutamente distinto de los otros países de la región, como Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay. Pero, de a poco ellos hicieron la pega y nosotros fuimos perdiendo esa ventaja', dice Errázuriz.
La inquietud fue recogida por la SNA.
'Hicimos algo que el sector no ha hecho muchas veces, que es empezar a hablar entre los distintos eslabones de esta industria. Esto es muy importante, pero cuesta conseguirlo. En el caso de la carne es una industria que está bastante atomizada, porque tiene crianceros, o sea, criadores, recriadores, engorderos, ferias, mataderos, supermercados, carnicería, es decir una multiplicidad de actores', explica el experto.
A todo lo anterior se agrega que en términos de consumo, en el país lideran las carnes blancas; pero, además, la importación de carnes rojas ha crecido de manera importante. De hecho, de acuerdo a datos de Odepa, el mercado chileno de carnes rojas se abastece en cerca de un 55%, principalmente de países como Brasil, Paraguay y Argentina. 'Bueno, y además veíamos en todo este contexto que la importación de carne a Chile ha ido creciendo fuertemente, y por otro lado el consumo de carne en Chile está dominado por las carnes blancas'.
Una novedad para el sector
'Todo este escenario nos llevó a decir tenemos que juntarnos y pensar en esta industria. Si queremos que exista, tenemos que hacernos cargo y empezar a conversar. Y de ahí surge este Comité Ganadero Bovino', cuenta Errázuriz.
Si bien en otros rubros existen distintos tipos de comités, es la primera vez que en el ámbito ganadero aparece algo como esto.
'Es súper novedoso, porque hasta ahora en ganado de cualquier tipo no había nada así. Lo que pasa es que las otras proteínas están súper integradas. O sea, en el sector de los cerdos o las aves, tienes pocos actores y usualmente los dueños tienen toda la cadena.
Está todo integrado en una sola mano, pero la ganadería bovina es muy distinta, no solo son muchos los productores, sino que no hay una integración en toda la cadena en una sola mano', explica.
Se refiere a que, por ejemplo, gran parte de la masa ganadera está en un porcentaje importante en manos de la pequeña agricultura. 'Una pequeña agricultura que no es que se define o se dedique a la ganadería exclusivamente, sino que tiene sus vaquitas que a veces son una forma de tener un fondo de emergencia. Son unas pocas vacas, que cuando estás con alguna urgencia, las puedes vender quizá sin alcanzar siquiera el peso óptimo, es decir, su negocio no es ese', comenta Errázuriz.
Eso impacta en el rubro, porque esos pequeños productores no buscan engordarlas —por lo que la alimentación no es específica ni especializada—; ni trabajar con la genética adecuada, porque el objetivo no es, por ejemplo, tener una carne con un nivel de marmoleado o una infiltración adecuada de grasa.
En realidad el sector desde hace ya un tiempo que se venía preocupando del tema.
De hecho existía una mesa nacional de la carne, que llevaba Odepa, pero que en algún minuto se habría quebrado y dejó de sesionar.
'Fue ante eso que nosotros, como SNA, dijimos ya, hagamos lo que esté a nuestro alcance, que es sentarnos a conversar, definir algunas prioridades en conjunto, ser como el interlocutor válido para la autoridad', reflexiona.
Este último tema, dice el exdirector de la CNR es importante, ya que facilita los avances.
'A mí me ha tocado estar en los gobiernos, y es mucho más fácil para la autoridad poder entenderse con alguien que sabe lo que quiere, que cuando vas con uno y te dice yo quiero A, vas con otro que es parecido y te dice yo quiero B, y otro que dice yo quiero C. Entonces, al final uno dice pónganse de acuerdo porque yo no puedo hacerle a cada uno el estudio para convencerlo de quién tiene razón. Tener un planteamiento unido y ser una fuente clara permite que se tomen decisiones a futuro que beneficien a todos', comenta.
Recalca que el Comité no busca ser un referente técnico, sino de lineamientos gremiales pero que beneficien y ayuden a impulsar el crecimiento de toda la cadena.
'Para referentes técnicos hay otras instancias, hay científicos, hay consultores. Pero para dónde queremos que vaya el gremio, o sea, los gremios, teníamos que decirlo también de forma unida. De ahí surge este comité', enfatiza.
Desde que nacieron, hace poco más de un año, comenzaron con reuniones periódicas.
En ese camino el primer gran desafío fue construir las confianzas necesarias para poder trabajar unidos.
'Esto es lo básico, porque si bien puede parecer como un logro poco relevante, en realidad es la base, porque aquí hay legítimas diferencias y obviamente los ganaderos quisieran que les pagaran el máximo por su animal y la feria quisiera que todo el mercado pasara por ellos y el exportador quisiera que todos los animales que le mandan estén disponibles para ser exportados al destino que ellos estimen, pero eso no va a ocurrir si no hay confianza. Entonces, lo primero ha sido conocernos' recalca.
El desafío de Chile
Otro desafío clave es cómo crecer en ventas. Ahí, dice Errázuriz, 'creemos que la apuesta tiene que ser por calidad. Chile tiene una alta calidad, es animal que se alimenta de pasto, se ha trabajado en la genética. Tenemos razas europeas que en general tienen una carne que infiltra mejor las grasas que las razas índicas. Entonces ahí hay una diferencia que es objetiva, pero quizás no hemos podido destacar', explica.
Otro tema sobre el que han venido trabajando es la tipificación: 'Hay cierto consenso de que no tiene mucho sentido seguir manteniendo algunas de las letras de la tipificación y creemos que podrían fundirse. Ahí hemos elaborado dos propuestas concretas para presentar a la autoridad'.
La importación de ganado en pie también está dentro de su agenda: 'Tenemos que evaluar de acuerdo a las condiciones de hoy. Por ejemplo, si Argentina en ciertas zonas ya se declaró libre de aftosa sin vacunación, ¿tiene sentido que sigamos prohibiendo la importación desde ahí? No sabemos la respuesta, pero sí creemos que la pregunta es importante hacérsela'.
Otra pregunta es sobre la exportación de vientres. 'La pregunta es ¿estamos hipotecando algo o no? Si miramos a 10 años plazo, deshacernos de una cantidad de vaquillas, ¿nos pega o no? No lo sabemos bien y creemos que hay que estudiarlo'.
Durante este año, además, se reactivó la mesa nacional de la carne, por una preocupación del ministro Jaime Campos, quien señaló públicamente su preocupación por la pérdida de competitividad que ha tenido el sector cárnico en los últimos 20 años.
Recuadro
Consenso claro: más animales
Federico Errázuriz recalca que hay un consenso claro entre los integrantes y es que 'todo lo que hagamos tiene que tender a aumentar la masa ganadera', ya que si no la industria no es sustentable. 'Si queremos sustentar la infraestructura y las empresas que ya existen, necesitamos que haya más animales'.
Por ahora, 'estamos mirando cómo países que a veces son pequeños han logrado instalarse como grandes productores de ganado. Estamos mirando harto para afuera, las experiencias argentinas, uruguayas, paraguayas'.
Reconoce que hay temas que suscitan un acuerdo más rápido que otros. Por ello, 'es importante que prioricemos. Todos tenemos que ceder un poco en buscar aquellas que quizás no eran mi primera opción, pero que sí generan consenso' insiste.
Uno de los acuerdos fue proponerle al ministro de Agricultura que se declare un día nacional de la carne chilena. 'Eso con el fin de celebrar a toda esta cadena productiva, celebrar la carne, que en general es un alimento que lo asociamos a un momento grato. Esto, además, permitiría ciertas activaciones comerciales, por ejemplo, que los supermercados se hagan parte de esto también', recalca.
Fuente: El Mercurio - Revista del Campo



