Sergio Niklitschek, presidente del Consorcio Lechero: “el riesgo es aumentar la producción sin incrementar la competitividad”
El dirigente sostiene que el crecimiento de la industria lechera chilena obligará a salir a exportar, por lo que es clave la eficiencia y manejar altos estándares de calidad.
"En los últimos cuatro años, el sector lácteo ha crecido en Chile. Este año llevamos un aumento acumulado de 4,7% a agosto, por lo que sentimos que estamos en un buen momento.
Hay una rentabilidad aceptable que ha permitido seguir creciendo y cubrir en parte el déficit que todavía tenemos en el mercado interno”, dice Sergio Niklitschek, presidente del Consorcio Lechero, gremio que cumple 20 años desde su creación.
El líder menciona que todavía existe una brecha que cubrir, puesto que se produce menos leche de la que se consume a nivel nacional, por lo que han aumentado las importaciones para poder responder a esa demanda.
“El sector lácteo en el mundo está muy protegido, excepto en países como Chile, que es uno de los pocos mercados más abiertos, por lo que puede entrar leche de cualquier parte del mundo.
A la inversa, es muy difícil exportar: nosotros solo podemos hacerlo a países con los que tenemos tratados de libre comercio que incluyan los lácteos, porque no todos los tratados los incorporan”, explica sobre ese tema Sergio Niklitschek.
Para poder exportar y también abastecer el consumo local sin depender tanto de la leche del exterior, el rubro lácteo necesita ser más competitivo.
“El riesgo es aumentar la producción sin incrementar la competitividad.
Tenemos una necesidad imperiosa de ser cada día más competitivos para poder sostener este aumento de la producción. Si seguimos creciendo, vamos a dejar de ser deficitarios y tendremos que salir a competir con el mundo. Para ello, tenemos que ser muy competitivos.
Por lo tanto, uno de los principales focos del sector lácteo chileno es ser más eficiente y aumentarla competitividad. Diría que ese es el objetivo principal de la cadena láctea chilena hoy”, comenta Niklitschek.
EN EL TERCIO MÁS COMPETITIVO
—¿Qué tan competitiva es hoy la producción chilena?
—Somos eficientes, aunque no somos los más competitivos del mundo. Estamos en el tercio más competitivo. Sin embargo, como no tenemos economías de escala ni grandes mercados desarrollados, nos cuesta mucho salir al exterior.
“Los grandes países exportadores, como Nueva Zelandia e Irlanda, han llegado a esa posición porque son muy competitivos. Tenemos que estar a la par de ellos si queremos jugar en las grandes ligas, aunque nuestros volúmenes sean mucho más pequeños. Eso siempre es una desventaja. En nuestro caso, aunque somos pequeños, tenemos un producto de gran calidad. No tenemos otra opción que ser muy eficientes y competitivos en todos los eslabones de la cadena. A veces se piensa solamente en el sector productivo, pero esto involucra también el procesamiento, el transporte y la forma de comercializar. Tenemos que ser tan eficientes como los grandes países exportadores”.
¿En qué nivel de calidad se encuentra la producción de leche en Chile?
—En calidad y sostenibilidad, Chile está muy bien. Está por lejos ala vanguardia en Sudamérica en sustentabilidad. Como cadena, llevamos diez años trabajando en esta materia.
“Como Consorcio Lechero hemos estado impulsando los Acuerdos de Producción Limpia. En los predios, también está la certificación Chile Origen Consciente, del Ministerio de Agricultura, que ha permitido que hoy lleguen al mercado productos certifica dos con este sello. Ese ha sido un gran logro para el sector. Además, existen otras certificaciones privadas de las industrias procesadoras y de ampos, alguna sonadas con el bienestar animal y la agricultura regenerativa.
Chile va avanzando en sostenibilidad ala par de los países desarrollados, e incluso más que algunos, como Estados Unidos. Estamos muy cerca de muchos países europeos en cuanto a nuestros avances en sostenibilidad”.
—¿Ha cambiado el modelo chileno de producción lechera durante los últimos años?
—Tenemos diferentes modelos de producción. Está el típico neozelandés, que es 100% pastoreo.
En el otro lado está el sistema que se utiliza en gran parte del mundo y también en la zona central, que es 100% estabulado.
“Sin embargo, especialmente en el sur, predomina un modelo mixto, el llamado sistema chileno. Es un sistema neozelandés, pero con un mayor aporte de alimentación externa, como concentrados. Es una combinación entre el sistema estabulado y el pastoreo total.
Siempre nos preguntan cuál es el más rentable y lo que hemos observado es que la rentabilidad no depende 56 del modelo, sino de la gestión. Los predios más rentables son los que tienen una mejor gestión, independientemente del sistema que utilicen”.
—¿Cuál de estos modelos tiene mayor presencia o se está incorporando más en Chile?
—En el sur el modelo más utilizado es el pastoreo intensivo. Hoy día, hemos visto que algunos predios más grandes han estado adoptando el modelo estabulado, en el que los animales están en galpones y se les lleva el alimento.
También existen sistemas semiestabulados, en los que los animales permanecen estabulados durante el peak de producción y después salen a las praderas.
“En el sur se está viendo una migración desde 100% de pastoreo hacia sistemas semiestabulados y estabulados. Es un proceso de cambio que todavía no representa a la gran mayoría, pero sí se observa especialmente en los más grandes”.
INSUMOS MÁS CAROS
—Insumos como los combustibles y los fertilizantes se han disparado en 2026 producto de la Guerra de Estados Unidos e Israel contra Ir Cuánto ha impactado el aumento de los costos a la producción lechera?
Mucho, al igual que todas las industrias. Pese a que hemos tenido precios estables y adecuados en los últimos años, el aumento de los costos se ha estado comiendo la rentabilidad.
“Lo que más afecta son los fertilizantes. En segundo lugar, están los alimentos y, después, el petróleo, el que influye en el funcionamiento de la industria, pero su impacto es más indirecto. En el caso de la industria, afecta en el transporte de la leche desde los campos y en el envío de los productos a los grandes mercados. El impacto se está sintiendo en el sector lechero y hay muchos productores e industrias que tenían una buena rentabilidad y que ahora la han visto disminuir. Esperamos que los costos se vayan normalizando; de lo contrario, vamos a tener problemas, al igual que todas las industrias”. es el aumento acumulado a agosto. Fuente: Revista El Campo - El Mercurio.



